Postproducción: La tercera batalla

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Estoy pasando unos días en una casa blanca en medio del bosque de Masanes con Pau y con mi Mac. Es la casa dónde vivían los abuelos de Pau. Su abuelo decoró todos los rincones de la finca con trocitos de baldosas de colores. Mañana Pau empezará un “crowdfunding”* en la sala de arriba. Cenamos en la sala de abajo. Vemos el atardecer al lado de la balsa de agua.

Con él me reencuentro de nuevo con la valentía de hacer cosas. Se me había olvidado. Y practico con torpeza la despreocupación. No terminaré nunca. ¿Tienes prisa?, pregunta Pau. Y ensayo otra vez cómo era eso de hacer lo que te gusta. Son las fases normales de hacer un documental, dice Pau. Entonces me gusta, le digo yo. Y le cuento por qué el punto y coma es lo más; y él me cuenta porqué de entre todos los formatos la no-ficción es el mejor.

Dirán que hicimos “coworking” rural, yo diré que nos acompañamos.

Esta entrada de blog será breve. ¿Será breve? Sí. Porque he empezado a editar. Y editar es eso, lidiar con la brevedad.

Decidí cambiar de etapa después de abusar de la anterior: “lo grabo todo”. Celebré la victoria de Ada Colau con la cámara en la mano, saludé a mis amigos con la cámara en la mano, bailé el “Run Run” con la cámara en la mano, pedí una cerveza con la cámara en la mano. Necesitamos un descanso, cámara. Si, ya sé que por fin empezaba a entender lo del “Shutter Speed”, y que ya no te importaba que me subiera a los camiones en las manis. Pero tenemos que dejarlo.

Sin cámara, todo ha cambiado. Ya no hay ruidos y contraluces por todas partes.

ки ҳеҷ ғавғо нест. No te preocupes que eso luego en la edición le ponemos un “plugin” y queda bien. ¿Un qué? ¿Estás segura? бале бале бехатар

Ahora hay “.mov”, “.mts”, “Apple pro res 422”, “ClipWrap” (yo lo llamo Bigotitos), “PluralEyes”, y el milagroso “WaveAgent” que convirtió mi audio a 25ND evitando que me diera un ataque al corazón. Palabras técnicas que me suenan a “nugget” o a cohete especial, depende del humor; que reafirman mi impaciencia y que ponen a mil aquello de “si no sabes pa’ que te metes”.

Te estás enrollando. Pon un descanso.

Cuando el disco duro dice “20h para hacer la copia” -y yo con el café con leche de soja y recién duchada- y al carajo todo lo que quería hacer hoy; cuando Bigotitos dice que no admite “422HQ” y yo ni siquiera sé que es eso; cuando “PluralEyes” dice “audio fail” y yo me cago en la madre que lo parió; cuando no entiendo nada: Extremoduro.

Ya has hablado mil veces de Extremoduro. Te repites.

Joer, es que ya no sé qué contar sin enfrascarme a contar que todavía no sé cómo contar esta historia de “La cigüeña de Burgos”. Y queda fatal decirles a tus mecenas que….

Ui, eso no lo pondrás, verdad? Porque esto tu luego en la edición lo cortas, no?

Cuenta algo breve. Una microhistoria. Que tenga que ver con el documental, pero que no desvele nada.

Vale.

Ahí va:

Hace unas semanas leí la autobiografía de Marcos Ana: el preso político que más tiempo pasó en las cárceles de la dictadura franquista.

Si queréis saber cuanto, tendréis que buscarlo.

En eso radica la brevedad, en que algo radicalmente importante te llame poderosamente la atención y no tengas más remedio que querer saberlo.

Antes de que lo busquéis, al fin y al cabo las cifras son escurridizas, algo sobre el tiempo. Marcos Ana descubrió a Machado en la cárcel, buscó su primer adjetivo para su primer poema en la cárcel, y estando -aún- en la cárcel, personas libres repartidas por el mundo leían sus poemas.

La autobiografía lleva el nombre de uno de sus poemas, “Decidme cómo es un árbol”; y en una de las hojas descubrí que Extremoduro versionó uno de sus poemas. Entonces dejé de leer. Escribí un correo. Y hace cuatro días contestaron.

Re: Extremoduro. Contacto desde la web.              16 jun. (hace 4 días)

“Hola Joana, en primer lugar pedirte perdón por la tardanza en contestarte. Reenviamos tu email al grupo y te decimos algo a la menor brevedad posible. recibe un fuerte abrazo. Oficina de Extremoduro.”

 

Feliz verano querid@s 159, esa estación dónde cada cinco minutos pasa un tren

Joana y el Equipo de Sigue Soñando

*Pau es un juglar del sigo XXI y está contando esta historia: http://www.verkami.com/projects/12269-tras-la-prision

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